Silencio...

 

 

No es la locura quien me arrincona
Es la magia de cada huella
De cada tiempo perdido en estadios larvales alternos
De cada beso lejano que envío sin nombres puestos
Olvido rápido lo evidente
Recuerdo nostálgico lo que jamás ha sido mío
Soy la fuente de cada estrella en el cielo
El origen de cada hoyo negro del universo
Cuando canto enamoro espíritus
Desato una estampida de dedos y hechizos sobre la piel de la muerte
Y la devuelvo a la vida
Yo cuando bailo
Un collar de perlas recorre mi esqueleto
Haciendo saltar vértebra tras vértebra
Como botones de una prenda
Se abre mi espalda para que escapen los sueños que respiro